Lo que tienes por 189 euros

Un Snapdragon 6 Gen 3, 8 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento. Eso, en gama media de 2025, es una base sólida. La pantalla AMOLED FHD+ de 6,77 pulgadas es el argumento más fuerte: a este precio, los paneles AMOLED siguen siendo excepcionales para ver vídeo o simplemente para que los negros sean negros de verdad. Y la batería de 5520 mAh es del tipo que te hace llegar al segundo día sin ansiedad.

La cámara de 108 MP: ni trampa ni milagro

El número grande vende, pero conviene entenderlo. Un sensor de 108 MP en gama media usa pixel binning agresivo, es decir, agrupa píxeles para captar más luz. Las fotos de día son buenas. Con poca luz, el resultado depende mucho del software, y ahí Xiaomi ha mejorado bastante en los últimos años, aunque sin alcanzar a los Pixel o al iPhone en situaciones complicadas. Para el uso habitual de la mayoría de personas, más que suficiente.

Qué reemplaza y cuándo se amortiza

Si vienes de un móvil de más de tres años, este salto se nota desde el primer día. Si tienes un Redmi de la generación anterior o un gama media de otro fabricante por encima de 250 euros, la diferencia es menos obvia. El punto clave: sin cargador incluido. Xiaomi lo ha retirado de la caja, así que suma entre 15 y 25 euros si no tienes uno compatible.

A 189 euros con 256 GB, el precio por prestación es difícil de rebatir en este segmento. El problema histórico de los Redmi no es el hardware, sino las actualizaciones de software a largo plazo. Xiaomi promete mejoras, pero si piensas usarlo cuatro años, tenlo presente.