Lo que te llevas por 23 euros

Seis manguitos de espuma. Eso es. Nada de inflarlos, nada de buscar el tapón que siempre desaparece. La espuma no se deshincha a mitad de la tarde, que ya es una ventaja enorme si tienes un niño que se frustra fácil en el agua. Fíjate en ese detalle: la tranquilidad de la piscina no tiene precio, pero que el flotador no te traicione tampoco está mal.

El pack trae seis discos, así que puedes ir quitando piezas a medida que el pequeño gana confianza. Eso sí, para mí la progresión depende mucho de cómo combines los discos en cada brazo, y ahí necesitas algo de paciencia y criterio. No es un sistema automático.

A quién le recomiendo esto (y a quién no)

Si buscas algo para el verano en la piscina de casa o la del pueblo, y quieres que el niño empiece a perderle el miedo al agua sin dramas, estos manguitos tienen sentido. Son ligeros, no ocupan nada en la bolsa de playa y aguantan bien el agua con cloro según lo que he visto en reseñas de otros padres.

Pero si tu hijo ya nada un poco y necesita un chaleco o algo con más flotabilidad para aguas abiertas, esto se queda corto. No está pensado para eso.

La reserva honesta: la marca Kaianda no tiene mucho recorrido conocido, y a 23 euros sin descuento el precio es correcto pero tampoco un chollo espectacular. Lo que lo salva es ser el más vendido en su categoría, señal de que algo están haciendo bien.