Lo que notas nada más enchufarlo
El SanDisk Ultra 128 GB es discreto, pequeño y negro. Sin tapas sueltas que perder porque tiene una tapa corrediza integrada. La primera vez que lo usé fue para mover una copia de seguridad de unos 40 GB y tardó mucho menos de lo que esperaba. Eso es la transferencia USB 3.0 a hasta 130 MB/s funcionando de verdad, no solo sobre el papel.
Lo que más se agradece en el día a día: no pesa nada, pasa desapercibido y el indicador LED azul te avisa cuando está trabajando. Pequeño detalle, pero perfecto para no desenchufarlo antes de tiempo.
El cifrado con contraseña: útil, con matices
Incluye el software SanDisk SecureAccess para crear una carpeta protegida con contraseña. La verdad, lo he probado y funciona. Pero ojo: solo protege lo que metes dentro de esa carpeta, no todo el pendrive. Si llevas documentos sensibles, bien. Si creías que todo iba cifrado por defecto, no es así.
¿A quién le merece la pena?
A quien necesita espacio extra sin complicaciones. Estudiantes, gente que hace copias de fotos o documentos, alguien que tiene el portátil sin espacio libre. A 16 euros por 128 GB, la relación es difícil de rebatir.
Mira tú por dónde, la única reserva que le tengo es la velocidad de lectura: los 130 MB/s son al leer, la escritura es bastante más lenta. Para transferencias masivas y frecuentes de archivos grandes, igual te interesa mirar algo con escritura más rápida. Para el uso normal de la mayoría, esto sobra.