Lo que hace distinto a este pendrive
Tiene conector USB-C por un lado y USB-A por el otro. Sin adaptadores, sin buscar el cable, sin ese momento de dar la vuelta al pendrive tres veces antes de acertar. Lo enchufas al móvil Android o al Mac directamente, y lo enchufas igual al portátil de siempre. Para mí, ahí está el valor real.
La velocidad de lectura llega hasta 400 MB/s, que sobre el papel suena bien. En la práctica, mover 4 GB de fotos tarda lo que tarda en hervir el agua para un café. No exagero mucho.
A quién le va a servir de verdad
Si haces copias de seguridad del móvil sin querer depender de la nube, esto es exactamente lo que necesitas. También si trabajas entre un Mac y un PC con Windows y te hartaste de llevar dos pendrives distintos.
A quién no le digo que lo compre: si tu móvil es iPhone y no tienes ningún dispositivo USB-C, este cacharro no te aporta nada especial. Mejor busca otra cosa.
Una reserva honesta
Los 128 GB están bien, pero la carcasa de plástico es bastante ligera. No es frágil de usar, pero tampoco lo metería en el bolsillo del pantalón vaquero sin funda. Perfectamente funcional, aunque no transmite robustez. Con 22,99 euros y siendo uno de los más vendidos en Amazon España, la relación precio-utilidad es difícil de discutir.